lunes, 4 de enero de 2016

EL ENFOQUE DE LOLA

Capítulo 6. ¿Por qué no?

De morros una con la otra pasamos los días. Ya no se si esta enfadada conmigo por el plantón que les di o por haberle dejado con la palabra en la boca. No lo tengo claro. Pero no se lo pienso preguntar, ya me dirá ella si quiere.

Lo que si que se es que se ve casi a diario con Lucas en el bar. No es que sea una cotilla, es que les sirvo las copas, y la muy perra no me ha contado nada por culpa del enfado. Me pregunto que estará pasando entre esos dos…


Al que también veo a diario es a David. Le veo yo porque el a mi ni me mira…se limita a sentarse en una mesa con su móvil y su portátil como única compañía. Al parecer su hermano le explota.

David se encarga de todo lo referente a Lucas, es su representante. El contrata la seguridad, cierra las actuaciones y mantiene a raya a la prensa.

Por lo que me ha contado la señora Milindris alguien les dio un soplo a los paparazzi sobre el paradero del cantante junto a unas cuantas fotos comprometidas. Y estos, como buenos profesionales están montando guardia en la puerta a la caza de alguna nueva foto. Digo yo que eso será lo que mantiene tan ocupado a David, ¿no? 

El sábado por la noche, al volver a casa después de pasearme con una amiga por las tiendas del centro, me encuentro a Clara de punta en blanco sentada en el sofá.


-Que, ¿esperando al príncipe azul?
-Más bien esperando a la calabaza-contesta haciéndose la enfadada. –Va, cámbiate, no tengo toda la noche.
-¿Cómo?
-Pues eso, que te cambies, que te pongas guapa o que lo intentes al menos. Y por tu bien déjate el móvil en casa.
-Yo no voy a ningún lado. –afirmo ofendida.
-Tu te vienes a cenar. Y no me digas que ya has cenado porque cojo la maleta y me piro. ¿Estamos?

Tardo un minuto en decidir que es mejor hacerle caso. No me apetece discutir y la verdad es que siento curiosidad por saber que hay entre ella y Lucas.

-Dame un minuto-cedo al fin.
-Tienes minuto y medio y el vestido sobre la cama, así que lúcete.

Maldiciendo a mi querida compañera de piso me meto en la ducha e intento no tardar.

Media hora después estoy lista y con un vestido que yo misma he escogido de mi armario ¡Sólo faltaba que me eligiera la ropa, que no tengo cinco años!


Al salir de la habitación me encuentro una mirada acusadora de mi amiga que me dice «ese no es el vestido que elegí» pero lo cierto es que me da igual.

-Bueno, ¿dónde vamos a cenar?
-Pues nos vamos a la terraza del hotel donde trabajas, sé que no es lo que más te apetece pero es que Lucas da una fiesta y nos ha invitado.
-¿En serio?-pregunto mientras calculo mentalmente el dinero que estoy dejando de ganar. –Y, ¿Por qué no sabía nada?
- Porque no queríamos que pidieras ese turno, que te conozco.
-Ya, estaría mejor currando, es más productivo.
-Es más productivo pero más aburrido y tu necesitas relacionarte.

Enfurruñada con mi amiga le sigo fingiendo fastidio. Además del interés por saber que hay entre ella y Lucas me apetece saber un poco más de David. Los últimos días las escasas veces que le he visto aparecer por el bar me ha parecido más profesional de lo que creía que sería. Tal vez lo juzgue mal y Clara tenga razón. Quizás me he vuelto demasiado mía.

Media hora después estoy comiendo canapés diminutos delante de mi jefa y con varios compañeros trabajando alrededor.

Siendo sincera todo esto es bastante incómodo por tres sencillas razones. La primera de ellas porque sé que mañana voy a ser la comidilla de todos y cada uno de los trabajadores del hotel. La segunda porque pasarme de copas con mi jefa delante creo que no es la mejor opción para mi curriculum vitae. Y la tercera, no por ello menos importante, porque mi amiga pasa de mi como de ponerse un abrigo en pleno mes de agosto a cuarenta grados. Ella mientras pueda revolotear alrededor de su cantante favorito es feliz.

Así que aquí estoy, con una copa de vino calentándose en mi mano mientras intento darle conversación a mi jefa, más conocida como la señora Milindris.

Y de David, ni rastro, por lo que se ve esta noche no piensa dejarse ver. ¿Dónde se habrá metido?

En un momento dado, la señora Milindris deja de hacer ascos a todo lo que pasa por delante de nuestras narices y decide ir a saludar a algunos de los invitados. No la voy a juzgar por dejarme sola, al fin y al cabo ella es la directora del hotel.


Aburrida me pongo a observar la ciudad a mis pies. Me encanta Madrid, es una ciudad que nunca duerme. Bueno, no se puede comparar con otras grandes ciudades del mundo, pero yo prefiero vivir en la capital a hacerlo en el pueblo.

-¿Aburrida?-dice David a mi espalda.

Antes de girarme reconozco su voz sin embargo eso no impide el impacto que recibo al ver sus preciosa sonrisa.

Esta realmente favorecido, lleva un pantalón de traje con una camisa azul cielo que resalta su mirada.

-Un poco, aún no sé que hago aquí-confieso mientras clavo la mirada en sus zapatos negros.
-Por lo que veo, no lo estás pasando bien.
-No, no es eso. Solo que…
-Que beber con tu jefa mientras tus compañeros trabajan a tu alrededor no es la mejor forma de pasar la noche, ¿verdad?

Muda por lo bien ha descrito como me siento con sus palabras solo puedo afirmar con la cabeza dándole la razón.

-Venga, vamos que eso todavía se puede arreglar-afirma extendiendo su mano frente a mi.

Y en ese momento el miedo me paraliza. No conozco de nada a ese hombre y aunque algo en mi interior me dice que en él puedo confiar todos los músculos de mi cuerpo se niegan.

Mientras miro su mano petrificada noto como sus ojos se posas impacientes sobre mí.

-Venga, mujer, que no me como a nadie-afirma tirando de mí.

De camino a la salida, oigo como le dice a su hermano literalmente:«Huyo de este muermo, pringao»

Y la verdad es que me sorprende, no esperaba que se hablaran así pero por el gesto de que te den que le ha devuelto Lucas parece que es algo normal entre ellos.


Antes de llegar al ascensor, consigo soltarme de su mano y me quedo mirándole. No me gusta que toquen y menos que tiren de mí pero tengo que reconocer que lo que ha hecho no ha estado del todo mal.


¡Si os gustó o no os gustó esta entrada no olvideis dejar vuestro comentario! Mil gracias por vuestra opinión

8 comentarios :

  1. jooo quiero más ya quiero saber que pasa, vas a tener que subir más capítulos aunque sea por mi salud mental. Un besote

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  2. Por favor no tardes tanto entre capítulo y capítulo, que estoy en un sin vivir toda la semana hasta que le subes. Por lo menos dos a la semana, que estoy enganchadisima.

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  3. Por favor no tardes tanto entre capítulo y capítulo, que estoy en un sin vivir toda la semana hasta que le subes. Por lo menos dos a la semana, que estoy enganchadisima.

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  4. uy capitulo 6 tendré que ir para atrás mi Lupe, ya te contaré

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